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El Servilismo Gubernamental, base del Corporativismo Institucional. (Parte 12)

22/05/2021 04:02

Las miradas de muchos ministros están puestas en llegar algún día a presidir alguna de las instituciones económicas internacionales como el FMI el BCE la CE o la OCDE a las que reverencian.

Estudio realizado por Jorge Vendrell que formará parte de su próximo libro titulado: “#TOP SECRET CRIOGENIZACION ECONOMICA" Cita obligada por derechos de autor.

Las organizaciones supranacionales como el FMI, el BCE, la CE o la OCDE son la cúspide del sistema económico mundial, razón por la cual ejercen una gran atracción en muchos ministros que anhelan algún día presidir alguna de esta organizaciones a las que reverencian, y son el origen del servilismo gubernamental del que las instituciones internacionales saben sacar buen provecho. La foto fue tomada en 2014 cuando Christine Lagarde era presidenta del FMI, en la actualidad presidenta del BCE, y el Sr. De Guindos exministro de Economía con Rajoy, y actual vicepresidente del BCE.


No pongo en duda la valía del Sr. De Guindos para ocupar el cargo, pero su reverencia indica la admiración y respeto que le merecen la dirección del FMI. Esta admiración contrasta con su oposición frontal a que España fuese rescatada por el FMI, cuando era ministro de economía puesto que sabía que de ser rescatados el FMI impondría a España los mismos ajustes que desangraron a Grecia.

EL CORPORATIVISTO INTERNACIONAL TIENE ORIGEN POLITICO

"El sistema de elección se basa en un sistema que recompensa político, y por lo tanto es en sí mismo corporativista. De hecho, no existe ningún economista, empresario de éxito ni tampoco premio nobel de economía en la actualidad que presidan alguna institución internacional como el FMI, la UE, o el BCE ; y ¿por qué? Porque al ser un sistema de recompensa político los ministros-as de economía y hacienda actuales, futuros candidatos a presidir alguna de estas organizaciones, poco o nada saben de economía."

Un ejemplo claro es el de María Jesús Montero, medico, y ministra de economía. Cualquiera se preguntará ¿Como un médico puede llegar a ser ministro de economía?, simplemente por lealtad política. La lealtad política se paga bien, y se recompensa con cargos políticos. María Jesús Montero de 2004 a 2013 fue Consejera de Sanidad en la Junta de Andalucía, y del 2013 al 2018 dio el salto a presidir la Consejería de Hacienda de la misma comunidad, cargo que dejo para tras ser nombrada Ministra de Hacienda de España y Portavoz del Gobierno de Pedro Sánchez.

Así personas sin la suficiente preparación para ocupar un alto cargo de economía son aupadas por sus gobiernos a presidir ministerios de economía o de hacienda sin la preparación necesaria. El caso de Montero es singular, en 2014, La Cámara de Cuentas, órgano fiscalizador cifró en casi 800 millones la deuda no declarada de la Administración andaluza con su entramado de agencias públicas. En total, en el ejercicio 2014, la Junta debía a estas entidades dependientes 1.500 millones de euros.

Ya como ministra de Hacienda María Jesús Montero, en unas declaraciones a su salida del Congreso de los Diputados restó importancia a un hipotético ajuste del déficit del 1, 8% al 1, 3%. «Pasarse en un Presupuesto es fácil. Lo he dicho siempre, chiqui, son 1.200 millones, eso es poco, eso lo quitas o lo pones en una parte del presupuesto», espetó ante los periodistas. Los 1.200 millones a los que la ministra de Hacienda resta importancia implicarían una importante bajada del impacto de las medidas de gasto en diferentes partidas presupuestarias; sería casi tres veces lo previsto para la subida de pensiones mínimas y no contributivas, y cerca de cuatro veces lo destinado a la subida del salario mínimo a 900 euros.

EL CORPORTIVISMO INSTITUCIONAL CIRCULAR

Este corporativismo fluye vertcal y transversalmente. Verticalmente desde los ministerios de economía y hacienda de los gobiernos, a las instituciones internacionales, su cúspide, y desde una institución a otra transversalmente. Las instituciones internacionales sabedoras del servilismo corporativista que les procesan los países miembros utilizan este poder para ayudar a los países que más se identifican con sus políticas económicas. El corporativismo institucional no solo proporciona una escalera de ascenso desde los ministerios gubernamentales de los países más poderosos a las instituciones internacionales, sino que permiten y alientan a que los propios directores de una institución internacional se presenten como candidatos para dirigir otras, lo que demuestra el grado de corporativismo de todas ellas, más enfocadas en promocionar las carreras de sus directivos-as, que en la consecución de los objetivos de las instituciones que presiden.

El Corporativismo Institucional se mueve en tres direcciones:

De los gobiernos a las instituciones, es el caso de la mayoría de actuales presidentes y vicepresidentes de las instituciones internacionales.

"El sistema de elección del presidente de una institución internacional se basa en un sistema que recompensa político, y por lo tanto es en sí mismo corporativista

De las instituciones a los gobiernos, este es el caso de la ministra de la vicepresidenta segunda y ministra de economía Nadia Calviño, quien anteriormente fue directora general de presupuestos de la CE.

De unas instituciones a otras, este es el caso actual tanto de Kristalina Gueorguieva como de Christine Lagarde

El sistema de promoción parte de los ministerios gubernamentales a traves de los cuales los candidatos de los diferentes países son catapultados haciala cúspide de las instituciones internacionales, para una vez acabado su mandato postularlo de nuevo a dirigir otra institución internacional de similar rango, utilizando así las instituciones por las que pasaron como trampolín para promocionar sus carreras políticas con el fin de presidir otras de similar relevancia.

El corporativismo de estas instituciones es de tal magnitud que aunque La Corte de Justicia de la República de Francia condenó a la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, por negligencia en el desvío de fondos públicos, al aprobar cuando era ministra de finanzas en 2008 una recompensa de 405 millones de euros para empresario Bernard Tapie por la disputada en la venta de sus acciones de la firma Adidas, lo que indignó a los ciudadanos franceses; el propio tribunal dictaminó que Lagarde no sería penalizada ni la condena aparecería reflejada en sus antecedentes penales. Tras el veredicto, la Junta Ejecutiva del FMI se reunió para analizar el caso y decidió refrendar a Lagarde en su cargo, y cuando acabó su mandato fue nombrada presidenta del BCE, cargo que ocupa desde noviembre de 2019.

LAS ANSIAS DE PODER, ALIMENTA EL CORPORATIVISTO INSTITUCIONAL

Todos los países ansían que un exministro ocupe la presidencia o vicepresidencia de las máximas instituciones internacionales. La representación no es sólo individual, de la persona que la ejerce, sino también política del país al que pertenece. Una vez uno de los candidatos propuestos por los países llega al poder de alguna institución, el propio país se ocupará promocionarlo-a como candidato-a a la dirección de otras instituciones. El caso más representativo del corporativismo institucional es el de Kristalina Gueorguieva, que prácticamente ha sido candidata a todas las instituciones internacionales, hasta la ONU.

El sistema de recompensa político de personas poco preparadas en el ambito economico, es el origen del corporativismo y de la incompetencia económica del FMI, el BCE, y la CE que a lo largo de mis últimos informes he denunciado. El sistema de elección debería llevarse a cabo no como recompensa a unos servicios políticos, sino desde el ámbito civil, cuyos candidatos deberían ser empresarios, economistas y científicos del campo de la economía. Alejar a los políticos de las instituciones internacionales acabaría con el corporativismo vertical gobierno-institución, lo cual sería un gran éxito.

Ursula Von der Leyen, ginecóloga, actual presidenta de la CE, exministra de asuntos sociales, y de defensa de Alemania. Es alemana.

Christine Lagarde, abogada, presidenta del BCE desde el 2019, fue presidenta del FMI de 2014-2019. Anteriormente fue ministra de Economía Finanzas e Industria de Francia de 2007-2011. Es francesa.

Kristalina Gueorguieva, doctora en filosofía, actualmente presidenta del FMI desde finales de 2019 fue vicepresidenta en 2008 del Banco Mundial, vicepresidenta de la Comisión Europea en 2014. Fue también candidata a la Secretaría General de la ONU para sustituir a Ban Ki Moon y a directora de la UNESCO.


El verdadero drama de Europa es que los cargos más trascendentales para la buena marcha de la economía pasan a manos de personas con escasa o nula preparación en esta materia. Médicas, abogadas, ginecólogas, o filosofas son quienes a día de hoy se encargan de tomar las decisiones económicas más trascendentales para las cuales no están preparadas. Sus comentarios más relacionados con la economía ecologista y feminista, que no es más que una parcela de la economía, se aleja de la economía como ciencia aplicada dirigida al crecimiento del PIB y el empleo que son los únicos que garantizan trabajo y prosperidad a las personas y a sus familias, siendo esta falta de conocimiento la razón por la cual no previeron la “Pandemia Económica” que se avecinaba y menos aún supieron atajarla.


El sistema de recompensa político, de personas poco preparadas en el ámbito económico, es el origen del corporativismo y de la incompetencia económica del FMI, el BCE, y la CE

Más información en: www.wed-center.com Jorge Vendrell - World Economy Development Center

El sistema de recompensa político, de personas poco preparadas en el ámbito económico, es el origen del corporativismo y de la incompetencia económica del FMI, el BCE, y la CE

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